Tarot y mentiras

Damos por sentado verdades absolutas como que la tierra es redonda y que el tiempo siempre va hacia delante con ritmo inamovible, como marca el honrado mecanismo de un reloj.

¿De veras?

Por muy claro que tenga lo contrario, mi experiencia, que doy por cierta cada día, es que el sol sale por un lado y se mete por otro, el cielo está arriba, el suelo abajo y el sol, la luna, las estrellas y los planetas giran a nuestro alrededor.

Mi reloj mide ritmos cambiantes. A veces tarda horas en los minutos, otras minutos en las horas, y a veces va hacia atrás… lo sé aunque no lo haya visto ¡lo que sí acabo de ver es que se ha parado mientras escribo esto!… otro día hablamos de casualidades, percepción y magia.

Creo que resulta evidente que afirmamos verdades en las que no creemos y afirmamos no creer en mentiras en las que sí. Nuestra percepción no alcanza más.

Evidentemente no nos estoy llamando mentirosos. Pero deberíamos ser más cautelosos con lo que creemos.

¿Qué es verdad, qué es mentira, qué es creencia? ¿Qué aparato mide eso?

Tarot y Fantasmas

Ahora juguemos con un “absoluto”, de esos que hacen ponerse serios. Hablemos de muerte y fantasmas.

Dos personas murieron de la misma grave enfermedad.

Una, enfadada y asustada, culpó a su pasado, a sí misma, a los demás y al todopoderoso caos o dios de su desgracia. Se cerró en su dolor, su miedo y su rabia.

La otra siguió con su vida, profundizó en sus afectos, gastó su tiempo hasta la última gota dando las gracias por cada gesto, compartiendo, ayudando, viviendo.

Al morir, si sus seres cercanos no hacen un trabajo interior adecuado, el recuerdo de la primera vivirá como fantasma en los antros de la memoria que no se desea visitar. Allí se relacionará con otros desterrados del Hades, esperando ser invocada con sangre y angustia para profetizar calamidades. Su tormento puede durar generaciones porque puede viajar en la memoria de las familias.

La segunda, tras enseñar aquello que es más importante que la muerte y el sufrimiento, latirá en el corazón de sus allegados cuando necesiten ser mejores que sus miedos, animará sus manos cuando otro las necesite. De alguna manera les habrá enseñado que la vida supera al tiempo y a la muerte. Puede iluminar una familia durante generaciones.

Los fantasmas existen. Esa, tal vez, es la única verdad que podemos afirmar.

Fantasma de la fantasía. Imagen de la Imaginación. Recuerdo de la Memoria.

Cada cosa que vivimos está determinada por la manera en la que nuestra memoria proyecta sus recuerdos sobre la experiencia del momento. Así se producen percepción y entendimiento.

Las unidades de recuerdos, los bytes de la memoria, son imágenes. A esas imágnes también se las puede llamar fantasmas en la fantasía, son sinónimos puros. Las imágenes de la imaginación, los fantasmas de la fantasía, los recuerdos de la memoria están, además, cargados con una gran cantidad de información (mucho más de 1-0/encendido-apagado)

Esa información, como los bites del ordenador, cambia momento a momento para producir las experiencias.

Encendido- apagado/encendido-apagado, multiplicado por millones, igual a facebook, igual a youtube, igual a ventas online. En la memoria esto es mucho más profundo que la primera dimensión de 1-0. Punto-no punto. Las imágenes, los fantasmas de la memoria tienen muchas más dimensiones, muchos más significados.

Una de las máquinas mejor diseñadas para reflejar cómo vemos el mundo en realidad son las imágenes, los fantasmas del tarot.

En realidad llevo hablando todo el rato de ellos. Échales un vistazo

La Estrella, la Luna, el Sol. Los llevamos dentro, y dentro de nosotros todo tiene significado y todo cambia, es decir, todo tiene vida.

Estrella

Luna

SolEl cielo del Tarot que vemos aquí con sus astros es el de nuestra imaginación, el de nuestra memoria. El sol y la luna tienen vida y personalidad. Realizan y reciben acciones. En tu memoria nada está muerto, nada es inanimado.

Los astros que habitan el cielo del Tarot representan el lugar más elevado, aquél del que emana lo mejor de nosotros en distintos aspectos y
de distintas formas.

Permíteme presentarte ahora otros dos fantasmas que seguro que conoces, aunque nunca hayas visto un tarot. El primero se presenta solo. Ha venido a la fiesta sin el nombre escrito en la solapa (fíjate que todos los demás lo llevan) ¿Te imaginas a alguien preguntándole cómo se llama?.

XIII

MundoEl segundo lo habrás visto en las iglesias románicas. Es un símbolo muy anterior al cristianismo, pero con un significado tan rotundo que éste lo toma como punto focal en sus iglesias. La diferencia en este caso es que en vez de medio barbado varón con túnica que bendice a los que acuden a la iglesia, aquí, en la vagina cósmica o mandorla o mandala, encontramos una mujer entera, en equilibrio y con una varita (basto, pene) y un recipiente (copa, útero) en las manos.

Ambos son símbolos que se entienden en cualquier cultura. El primero, de puro miedo que da, más fácilmente. El segundo es el viejo círculo con la cruz o el aspa, las cuatro direcciones, la totalidad del espacio. Las cuatro estaciones, la totalidad del tiempo. Los cuatro elementos, la totalidad de la materia. Con una quinta dirección, una quinta estación, un quinto elemento. El Alma. La Vida. El Mundo. Con mayúscula.

La mecánica del tarot

La mecánica del Tarot es muy sencilla. Reproduce el funcionamiento de tu memoria durante la percepción. No podemos dejar de identificarnos con lo que percibimos, sea una carta de tarot, un coche… o un programa de la tele sobre enfermedades (hace años yo me identifiqué con todos los síntomas de algo cuyo nombre no había escuchado. Los tenía todos. Al final dijeron el nombre. Menopausia…)

Percibir y entender consiste en eso, en identificarse, en relacionar las imágenes de la memoria con las que forma la percepción. Todos nuestros fantasmas se presentan, como legionarios, para encajar, comprender y resolver cada situación. Te vas a identificar con el tarot como lo harías con cualquier otra cosa.

Ángeles y Demonios

Si tenemos un cuarto oscuro con un agujero en el suelo abierto al Hades, en las situaciones de angustia, los fantasmas encerrados saldrán reptando hacia el olor de la sangre, deseando llenarse de vida, haciendo lo que mejor saben hacer.

Si cultivamos un jardín abierto y ventilado y nos llevamos bien con nuestros fantasmas, con nuestros dioses, con nuestros ángeles y nuestros demonios, acudirán dispuestos a ayudar con las manos llenas de valor, amor, conocimiento, luz.

El Tarot es la máquina más sencilla del Mundo. Es el espejo mágico de nuestro interior.

EnamoradoTemplanzaDiabloJuicio

 

 

 

 

 

 

 

 

Te dejo con cuatro de los ángeles de los arcanos mayores. El quinto lo puedes ver asomándose, a la izquierda arriba, en la carta anterior del Mundo.

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