HORARIOS DE YOGA

 

Para adecuar la enseñanza del yoga a las necesidades de los alumnos es preciso poner unos horarios como tablas de logaritmos porque aquí nadie tiene un horario como Dios, el sol, La Convención de Ginebra o el meridiano de Greenwich mandan.


-Buenos días. Dais clase de yoga ¿Verdad?

-Buenos días. Pues sí. A eso nos dedicamos.

-Verás. Yo quiero. Pero es que tengo turno partido al bies en el eje de las abscisas, y prorrateado alterno en el de las ordenadas, así que una semana puedo ir una tarde, tarde, siendo bisiesta la semana, y la siguiente no. No puedo ir quiero decir, salvo los martes por la mañana, si esa semana tiene martes.

-Lo de siempre. Tú tranqui. Precisamente ahora puedo ofrecerte una oferta-bono de iniciación de cuatro clases mensuales, con plus de clase extra en semanas de dos martes. Horario a elegir.

-Ala, casi me va muy bien… pero es que me coincide, fijo, con la guardería en inglés del niño, para prepararle para irse al extranjero, y como yo trabajo en un call center me cambian los horarios semanales hormonalmente.

-¿Cuando les sale de las gónadas?

-Equilicuá. Por convenio.

-¿Y las terceras semanas?

-Esas son de ajuste con el turno de tarde al bies del eje de las abscisas. Es decir, a libre disposición de la empresa… ¿Qué podéis ofrecerme?

-El paquete completo del yoga, cariño.

-Ala qué alegría ¿Y eso?

-Podemos ofrecerte nuestra más vehemente compasión, nuestro más sincero afecto, y un combo de mimos y abrazos telefónicos.

-…Vaya ¿Y clases?

-Tenemos un curso de iniciación dos sábados por la mañana al mes que puede irte bien para…

-Convenio.

-¿Y eso quiere decir…?

-Que si les convenie que vaya el sábado por la mañana, tengo que ir…. ¿Os queda algo?

-Por supuesto. Estamos preparados para todo.

-Ala. Pues explícamelo para que yo me entere.

-Es muy sencillo. Cuando a tu empresa y a tus horarios les convenga que puedes hacer yoga, te vienes, que nosotros te damos clase.

-¿Y eso?

-Clases particulares.

-Pero eso es más caro.

-No si te lo curras bien a solas después. Es lo único que podemos ofrecerte.

-¿Y puedo ir en cualquier momento?

-Avisando con antelación…

-¿Cinco minutos es antelación? Es con lo que yo cuento. En cuanto yo me entere, os llamo.

-Hoy es lo normal.

-Y ¿Funciona esto del yoga? ¿Me va a relajar?

-Mira. Lo que a ti te va a relajar es cambiar de vida. Si quieres que el yoga funcione, tienes que dedicar varias sesiones a la semana. Necesitas aprender. Si vienes una vez al mes te servirá durante una media hora, más o menos, desde que salgas de clase si no hay atasco y… ¡Espera! ¿He dicho eso en voz alta?

-No. ¿Qué decías?

-Que, sin duda, un poco de yoga es mucho mejor que nada.

-Qué peso me quitas de encima. Es que lo necesito. Necesito un cambio. Necesito un poco de tranquilidad. Y me han hablado tan bien del yoga.

-Ya ¿Y no te contaron que es un arte que se debe trabajar a diario subordinando cualquier otro horario a la disciplina de la propia práctica para ir cambiando hábitos tóxicos por saludables?

-Eso sí lo has dicho en voz alta pero da lo mismo. Yo no puedo cambiar mis horarios. Lo que yo necesito es que el yoga me cambie a mí.

-¿Una vez al mes?

-Eso los meses buenos… No tengo más tiempo… No va a servir, ¿Verdad?…

-¿Te estás dando cuenta de lo desquiciada que suena tu vida, verdad?

-¡¡¡Eso lo tengo muy claro!!!

-Entonces igual sí que funciona. Porque esa es la primera lección de yoga

-¿Desquiciarse?

-Tenerlo claro. Querer repararlo.

-¡Yo quiero! ¿Y con una hora al mes puedo…?

-Depende de lo desquiciada que te consideres…

– ¡Un montón!

¿Del uno al diez?

-Once

-Once es Celia Villalobos ante un micro.

-Vale. Lo pillo. Como siete.

-Siete es realista. Cinco es aceptarlo. 10 es desesperación preparanoica. 7 es bueno para el yoga.

-¿Cómo de bueno?

-Depende ¿Cuánto tiempo llevas en 7?

– Unoooooooos… tres. No cuatro… Cinco años.

-Buena inercia. Es posible. Te cuento. El yoga es observación de acciones fuera de guión para aprender a observar tu propio guión vital de acciones, aquello de ti que no notas. Esto significa que.

  • Uno, tienes que aprender a hacer.
  • Dos, tienes que aprender a observar,
  • Tres, ahí es cuando la cosa empieza a fluir. Si haces deporte sólo aprendes a hacer.

Necesito que te des cuenta de la diferencia de habilidades a desarrollar. El yoga requiere un aprendizaje más profundo. Esto es más fácil si se repite con frecuencia, como todo aprendizaje complejo. Si no, es más difícil.

– Tengo pocas opciones.

Lo que determina el aprendizaje, más que las opciones, es la necesidad.

-Necesidad tengo ¿Cómo lo ves?

-Un 7 en el espectrómetro de desesperación es buena motivación. Aprende técnicas sencillas, repítelas varias veces al día con disciplina espartana, y eso te puede cambiar la vida. Nada de yogas sofisticados cargados de teoría que exigen muchas clases. Respiraciones simples. Visualizaciones. Ejercicios físicos sencillos. Funcionará si cumples tu parte. A diario. Varias veces. Sin excusas. Si no, no.

-… Yo puedo, pero… Yo sola en clase. Me gustaría más en grupo. Una actividad compartida. Quiero estar alguna vez con personas sin estar trabajando o ser su mamá.

-Tampoco te preocupes por eso. Hoy casi todas las clases particulares son compartidas.

-Ala qué bien ¿Y eso?

-Por convenio. Al final el control del tiempo de las empresas como la tuya viene a dejar los mismos huecos a sus empleados, restando guarderías y clases de inglés, y a veces en una clase particular un domingo a las dos de la tarde sois siete, o doce.

-¿Increíble no?

Teoría de sistemas o de catástrofes. Antes conocido como Yoga. Se aplica al individuo y a la sociedad. La evolución es la elevación, por peldaños inimaginables de un estado a otro de una complejidad superior antes impensable. Y esto puede aprovecharse. En resumen, sólo hay una cosa esencial para evolucionar a un nivel superior, una cosa esencial para hacer yoga.

-Déjame probar: estar desquiciado.

-Cerca. Son necesarios dos pasos más que pareces tener. Se enuncia de dos formas diferentes: Tenerlo claro y querer cambiarlo, o aprender a vivir con ello sin destruirse ni destruir. Desde esa motivación inicias la acción, luego hay que alimentar la chispa a diario con disciplina. Así surge ese nivel vital superior que no conoces pero deseas tanto como necesitas escapar de éste. Ya casi lo tienes. Tu tiempo, tu vida, podrás inventarlo desde ahí.

-¿Me va a ayudar a cambiar mi vida?

-Tu vida va a cambiar en cualquier caso. Haciendo yoga eres una espectadora privilegiada porque has aprendido a observar, y una directora más hábil porque has aprendido a hacer observando. Eso tiene un precio a pagar: que tu persistencia en la práctica sea un punto más alta que tu desesperación. Siempre. Los profes podemos ayudarte con los horarios y la técnica. Tu desesperación, tu claridad, tu deseo y tu disciplina, lo realmente necesario, son cosas íntimas entre tú y los dioses.

-¿Este domingo a las siete y media podéis?

-Nos convenie! Ahí nos vemos.