LA CAZA DEL EGO: ¿TEMPORADA DE PATOS O DE CONEJOS?

Jo…robada manía que se tiene con eso de liquidar al ego. Si es lo mismo escuchar a un grupo de cazadores al alba mientras engullen sus migas con chorizo que a otro de yoguis deglutiendo sus mueslis. Diré más. Los cazadores al menos saben a qué se dispara y a qué no según la temporada. Los yoguis, sin regulación administrativa al respecto, andamos más perdidos. Son frecuentes los accidentes al proyectar el ego propio sobre los adyacentes y disparar al que no es. El cazador, cuando menos, distingue perfectamente entre él y la pieza.

¿Qué es el ego? Lingüísticamente, cuando menos, una paradoja. “El yo”. “Yo” en tercera persona, o “Él” en primera. ¿Cómo funciona esto? “¿Él soy?”, “¿Yo es?” El ego, presunto culpable de todos los males que afectan a la humanidad no tiene existencia verbal. Y si no se puede hablar de él ¿Existe? No en la realidad de la sintaxis. Sólo en otras. Por eso tal vez sólo puedo verlo reflejado en otros (como el culo, vaya), y por eso tal vez me está vedado expresar que lo que llamo ego soy yo mismo visto desde atrás…

¿Cómo se rastrea el ego? No se lo rastrea. Se rebota contra él de espaldas. Al no estar sintácticamente capacitados para articular “Yo soy él”, el comportamiento de los demás puede parecernos impropio, ofensivo, inadmisible, ridículo, maravilloso, excelente, horripilante y todos los calificativos del mundo… que yo enuncio. Una maestra catalana me dijo: “si te escuece a ti el problema no es suyo”. Me había topado con el ego, pero en el punto ciego de la sintaxis se lo sujetaba a otra persona.

¿Qué yogui no ha asistido a esas discusiones tabernarias sobre quién lo tiene más gordo? Que si Perenganito ha dejado La Organización por Ego, que si Susananda se torció la rodilla por Ego al desear sexualmente al casto gurú, que si Pachanga Yoga ha sucumbido ante el Ego porque ahora cobran en dólares y franquician vicegurús… Lo que tiene usar con tal desparpajo el idioma es que encontramos soluciones descacharrantes: todo (sea lo que sea) es problema de ego, que es lo que a mí me fastidia pero les pasa a los otros, los muy culpables ¿Para qué complicarnos la vida diciendo que hacemos yoga cuando siempre ha habido soluciones para esto? Cuando el problema son los otros, los malos, la solución es bien simple: ¡El eje del mal! ¡Sus y a ellos! ¡A exterminar egos! Caza mayor y suicidio al tiempo.

Hay aún una perversión solitaria a la que los yoguis, en ocasiones, nos entregamos. El onanismo egocida. Hacerse pajas mentales acerca de qué malo es y cómo acabar con el despreciable ego propio uno mismo y desde fuera. Esto es cualquier cosa menos nuevo. Cada tradición espiritual –si queremos verlo así- puede ofrecernos un arsenal sadoporno: meditación, recapitulación, fustigación, seba, kriya, penitencia, martirio, cuotas, donaciones, bulas… La verdad que como entretenimiento prefiero el onanismo de toda la vida. En fin, que yo (feliz ignorante) no practico yoga para exterminarme, vaya. Lo hago para satisfacer mi ego, que me queda suavecito y esponjoso y me rebota menos contra todo (caramba, qué coincidencia).

¿No será que del yoga, como de tantas tradiciones espirituales o conceptos científicos o pensamiento filosófico sólo se toma terminología hueca para parecer, y no para ser? Paz y Amor Hermanos.

Egoberto.