Sinceramente, leer el tarot en 10 minutos y que funcione a tope es algo que te puedes permitir si eres Jodorowsky. Si eres Jodorowsky, se te acerca gente que te ha leído y sabe de qué va el tema. Y sobre todo… hemos quedado en que eres Jodorowsky.

     Si no eres Jodorowsky, se te van a acercar todo tipo de personas. La mayoría con muchas dudas y una única pregunta verdadera:¿Cuánto es?” porque su única certeza es que dejarse engañar debe ser barato.

     Si yo pudiera llegar al corazón de una persona, ayudarla a entender su conflicto y buscar con ella una salida en diez minutos lo haría. Pero no puedo.

     “Es que la última vez me cobraron 10 €”, me dicen mucho, “Por una consulta de diez minutos” que, por supuesto, fue asombrosamente certera.

     10 euros por diez minutos (donde es muy difícil fallar, como te explicaré inmediatamente). Un euro el minuto.

     Para darte lo mejor de mí y que te resulte útil, yo necesito unas tres horas; de una a una y media de consulta y otra y media para redactar todo lo que se ha vivido y que te lleves un mapa alucinante y útil por escrito. A 1 € x min son 180. Yo cobro 60 ¡Soy un chollo!

El arte de la lectura de tarot exprés a diez euros:

Trilero mostrando El Garbanzo, o carta 1 del tarot, vista por El Bosco

   

     Nadie se acerca al adivino con aplomo. La primera vez, si no se sabe nada, se acude con:

               UN PROBLEMA DE RELACIÓN ENTRE EL MIEDO Y EL DESEO que provoca

                      –CULPA (por no saber lidiar con el problema, por caer tan bajo yendo a ver al brujo),

                      -DUDA acerca del problema, de uno mismo, del tarot y de sus ministros.

                       EXCITACIÓN EMOCIONAL,

                      -…  Y MORBO.

     Con esta fragilidad suele irse al tarotero por primera vez si no se ha leído algo sensato antes (como este blog o el de Anaska, que te recomiendo mirarte.

     Debes entender que una lectura de cartas no es un acto racional. Al ir se asume voluntariamente (aunque se crea que no) la autoridad de la meiga en su terreno, que es lo irracional.

     “Veo un bloqueo” dirá la meiga-exprés (hay que empezar acertando)-. OUy cariño, cómo vienes” o, “Tenías que haber venido antes”, o “Cuánto daño te han hecho”, o “Cuánto llevas aguantado en esta vida”, o “Qué poquito te quieres”…

     ¡Pleno! La confianza del cliente (que puede creerse todo lo desconfiado que le dé la gana que le va a dar igual) aumenta, el morbo sube dos puntos y el miedo baja cinco.

     -Cuéntame- pide la pitonisa.

     Y la persona lo da todo. Ahora sólo hay que usar las estampitas con dos claves:

                -Mínimo contenido.  

               -Que vuelva a por más.

     Pongamos que aparece El Emperador.En cualquier manual de diez páginas nos pinta un hombre autoritario, y si sale al revés, un tirano. No hace falta ni liarse ni leerse más. Ha salido al revés, así que se presenta el tirano a la persona “Uy, uy, uy, alguien no te lo hace fácil, cariño. Veo un hombre muy malo” y la persona se encarga, sin poder ni querer evitarlo, de calzárselo en su propia historia.

 

 

          ¿Sale El Enamorado? Imaginemos una consultante que quiere un novio.

          -¡Es un novio!- anuncia la bruja. 

          La chica sonríe.

     “Hay que tener cuidado con él porque duda entre dos mujeres”, como ilustra el naipe.

     Si la consultante desconfía del diagnóstico porque la fastidia, la mujer de la izquierda del naipe hará de madre, y ella será la otra… ¿Cuándo la suegra no es un problema?

     Si aún no funciona, el oficiante puede cambiar, como trilero de garbanzo, al novio de la foto: “Es uno del pasado que aún te ata porque te hizo daño”. La moza ya vuelve a ser del meigo. No tiene novio por su propia culpa, por no haberse liberado. “-No fue culpa tuya, cariño”, sentencia, compasivo, el vate. “Tienes que asumirlo”.

     Dentro de la moza esto se ve así:

CULPA.

-…Ya lo sabía”.

     La gente vulnerable, como los que van al tarotero exprés, salen culpables ya de casa. Sólo hay que saber recordárselo. Lagrimita. El pensamiento crítico baja 15 puntos, la confianza en los poderes del augur sube otros tantos.

     ¿Y el futuro? Sale El Hermitaño.

 

     “Cariño, de momento no. Vas a estar sola porque necesitas aprender a quererte a ti misma” o “…Porque necesitas superar lo del otro” o/y “-…Porque el hombre que se está acercando a ti es muy tímido y necesita tiempo… Es por su madre”. Del disco duro de la chavala sale:

                           -La foto carné de un compañero de trabajo que encaja con el perfil (ruido de tragaperras).

                           -Y la del vecino del segundo, que vive con mamá (tragaperras).

                           -Y Jason Momoa. Porque sí (¡Jackpot!)

     El taromántico se lo ve en la jeta. Es mago por algo. “Tienes que ir despacio porque es muy tímido”, dice “Son diez euros.” La consultante no recordará al Emperador, y si lo hace (y si no también) la bruja le dice que eso (y todo lo demás) es un tema importante -mucho- que hay que tratar aparte

     “¿Para cuándo quedamos otra vez, la semana que viene?”, la pregunta. “Te apunto”, y lo hace. “Mejor una tirada de media hora. Con tiempo, que ya ves que hoy… Y llévate estas hierbas para calmarte y esta vela para encenderla y que ilumine tu camino. Treinta euros. Te lo dejo en veintiocho. Y llévate esta varita incienso de regalo, que limpia el aire. El próximo día te hago un trabajo para atraer al chico tímido. Venga cariño que todo va a salir bien”

Y saldrá bien porque le ha predicho una cosa y su contrario:

Vas a estar sola. Vas a encontrar novio”

Y el pleno:

 “Vas a estar sola hasta que encuentres novio” 

     

     Magistral.

     Cuando pase, y no puede no pasar, ella se lo va a contar a sí misma tal y como el brujo se lo había augurado ¡Y a 10 €! ¡Se lo contará también a las amigas! Claro que la próxima consulta serán 30 + los otros cadgets del “trabajo”. Pongamos 50€ por media hora. Y una vela de regalo.

     A mí esto se me da fatal. No porque sea un ejemplo de nobleza (que lo soy, ojito conmigo). Porque me da vergüenza. Y otra cosa que te cuento; hay trileros del tarot, artistas del cubilete, el garbanzo y la baraja de levantarse y aplaudir. Algunos son tan buenos que la chica del cuento se descubre lesbiana polígama y sigue yendo puntualmente a que la echen las cartas porque la bruja lo acertó todo.

El trilero es esencial en el tarot: mira la carta I en cualquier mazo.

     Y mira bien la imagen que ilustra el post si no lo has hecho. Te encantará.

¿Qué te ofrezco yo por 10 Min.?

     Si yo hago tiradas de 10 minutos no las cobro en dinero. Lo hago en entrenamiento gore. Yo entiendo el tarot de los 10 minutos como un koán de sangre. Me corto la cabeza de meigo, la tiro a mi espalda y antes de que te des cuenta te arranco el corazón y te lo enseño en un solo movimiento que no habrás visto venir ¿Diez minutos? Bien hecho sobran nueve (me estoy soplando las uñas y limpiándomelas en la solapa). 

     Eso no lo cobro yo con dinero

     … porque aquí yo soy quien más aprende a entrar y salir de estados de trance (…tema para otro post) utilizando al consultante para templarme.

     …Y porque desde luego no puedo responsabilizarme de apoyar el proceso del otro, que fácilmente se va a ir con el alien a medio asomar.

     Un tarot de 10 minutos no es el acto sagrado que yo deseo crear. Yo necesito el tiempo mágico en el que dos personas encuentran un ritmo común. Necesito un tiempo sagrado para ayudar al consultante a que lea por sí mismo la mejor historia posible que lleva dentro.

…¿Quieres?… veo un futuro en tu futuro…